ECORED destaca la decisión del Gobierno dominicano de declarar de alto interés nacional y prioridad estratégica para la seguridad nacional la prevención, detección, investigación, persecución y combate de conductas que provoquen daños graves y deliberados al patrimonio natural del país mediante el decreto núm. 615-26.
La medida reconoce que determinadas acciones contra los ecosistemas pueden trascender el ámbito ambiental y comprometer la seguridad hídrica, alimentaria, económica y social de la Nación. Bajo este enfoque, recursos como el agua, los bosques, las áreas protegidas, los manglares, humedales, arrecifes coralinos, cuencas hidrográficas y reservas de agua subterránea son entendidos como infraestructuras ecológicas estratégicas.
El decreto instruye la articulación de instituciones vinculadas a defensa, inteligencia, justicia y protección ambiental para prevenir y enfrentar amenazas asociadas al deterioro deliberado de estos recursos. También contempla el desarrollo de una política nacional orientada a identificar redes de criminalidad ambiental, proteger cuencas y áreas protegidas, prevenir incendios forestales provocados y resguardar infraestructuras esenciales.
Para ECORED, esta decisión refuerza un mensaje fundamental: proteger la naturaleza es proteger las condiciones que sostienen la vida, la producción, la inversión y el desarrollo del país. La pérdida de ecosistemas no solo afecta la biodiversidad; también pone en riesgo la disponibilidad de agua, la seguridad alimentaria, la resiliencia climática y la continuidad de sectores productivos estratégicos.
La protección del patrimonio natural requiere autoridad, prevención, vigilancia, cumplimiento de la ley y participación ciudadana. También exige que empresas, comunidades e instituciones comprendan que los recursos naturales son parte de la base económica y social de la República Dominicana, y que su defensa debe ser una prioridad compartida.